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12-01-2017

SODENA invierte 14 millones en proyectos empresariales

Diario de noticias

Máquinas de Davalor, en su proceso de fabricación en Peralta. PAMPLONA- La apuesta por Davalor, con un millón de euros concedidos en 2015, y 2,2 más prácticamente comprometidos desde 2016 y que seguramente se hagan efectivos este año, se ha convertido en la inversión más llamativa y cuestionada de Sodena desde que Manu Ayerdi preside su consejo de administración. Pero no es la única. Solo en 2016, Navarra ha invertido unos 14 millones de euros por medio de una sociedad pública que a lo largo de los años ha combinado grandes aciertos en sus inversiones con sonoros fracasos. Y que no ha quedado al margen de la lucha junto de 1,81 millones. política en alguna de sus actuaciones más controvertidas, como la compra de las acciones de Iberdrola.

“Estamos preparando ahora la memoria del año 2016, periodo en el que hemos invertido unos 14 millones de euros en empresas”, explicó Pilar Irigoien el martes en el Parlamento de Navarra, donde compareció para explicar la inversión en Davalor Salud, empresa dedicada al diseño, fabricación y comercialización de máquinas de análisis de la vista. Los 14 millones consignados en 2016 suponen además un sensible incremento respecto a los número del año anterior, cuando las inversiones en el capital de cuatro sociedades ascendieron a 1,35 millones de euros y se capitalización otros 387.697 euros de préstamos ya concedidos. Además, también concedió préstamos a empresas participadas por valor de 2,36 millones de euros, así como préstamos a terceros por un importe conEn 2016, han cuajado operaciones de mucha mayor entidad. Y quizá la más significativa de todas es la de Vectia, empresa dedicada a la fabricación de autobuses eléctricos y que tiene ya su sede en Castejón. A esta empresa, impulsada por CAF, Sodena ha aportado ya dos millones de euros y ha comprometido otros cuatro millones de euros que se irán inyectando a lo largo de este año. Esta inversión ya supera por sí sola en volumen a todas las que se realizaron en 2015. “Es una apuesta industrial, que encaja en nuestro modelo de desarrollo y con potencial de creación de empleo”, destacó en su momento Manu Ayerdi.

Otra de las apuestas más significativas del año en Sodena ha sido la toma de participación en Nabrawind Technologies, donde ha desembolsado ya 700.000 euros y ha adquirido un compromiso total de inversión de 1.167.000 euros, junto al resto de socios de la compañía. “Este apoyo financiero permitirá a la compañía abordar desarrollos tecnológicos para el sector eólico, complementando la cadena de valor de dicho sector en Navarra”, explicó Sodena en el momento de anunciar la inversión. La empresa se dedica al diseño y desarrollo de tecnologías eólicas avanzadas para componentes de aerogeneradores, así como a la prestación de servicios de asesoramiento de ingeniería.

A fecha de septiembre, Sodena participaba en un total de 121 proyectos empresariales, de los cuales lo hace de manera directa en 48 y en 73 de forma indirecta, a través de 10 fondos de capital riesgo especializados.

La inversión en capital es solo una parte del apoyo financiero que presta Sodena a las empresas y con el que asume riesgo. Así, con el fin de ayudar a resolver el problema de financiación que tienen las pymes y emprendedores navarros, Sodena firmó en la primavera pasada acuerdos de colaboración con las sociedades de garantía recíproca (SGR) que operan en Navarra: Elkargi, Sonagar y Oinarri.

Hasta septiembre y en el marco de estos convenios, 57 sociedades han visto mejoradas sus condiciones de financiación para inversiones y circulante, consiguiendo una financiación bancaria por importe de 13.243.000 euros. Sodena cubre hasta el 25% de los avales para préstamos bancarios que las SGR otorguen a pymes, micropymes, emprendedores y autónomos. Estos préstamos están, además, exentos del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Para dar cobertura presupuestaria a estos acuerdos, el Gobierno de Navarra, a través de Sodena, se comprometió a asumir un riesgo máximo de 36,7 millones de euros que considera tendrán un elevado efecto multiplicador en la financiación bancaria otorgada a las empresas navarras.

Como tercera línea de apoyo financiero, desde el 2012 el Banco Europeo de Inversiones (BEI), con el aval del Gobierno de Navarra, concedió a Sodena un préstamo por importe de 100 millones de euros para financiar proyectos de inversión en pymes y midcaps. Los proyectos financiables deberán estar dentro del marco de los sectores estratégicos establecidos en la Estrategia de Especialización Inteligente de Navarra, la S3 Navarra. Sodena durante lo que va de ejercicio ha concedido préstamos a través del BEI a cinco sociedades que cumplen estas características por importe de 2.150.000 euros.

ALGUNAS APUESTAS RUINOSAS “Comparado con lo que se ha perdido en otros casos, lo de Davalor es calderilla” , explicó Adolfo Araiz, de EH Bildu, en la comparecencia de Pilar Irigoien. Araiz se refería de esta manera a operaciones anteriores llevadas a cabo desde Sodena, fundada en 1984 y que ha cosechado casos de gran éxito (EHN y Florette serían algunos de ellos) con sonados fracasos y pérdidas millonarias. Incluso en operaciones que difícilmente encajan en la labor que desarrolla habitualmente Sodena.

La decisión de invertir en Iberdrola supone sin duda uno de los grandes fracasos de Sodena, empleada por Francisco Iribarren y Miguel Sanz, entonces al frente del Gobierno, como instrumento para tomar una participación en la eléctrica. Comptos constató que se habían perdido al menos 19,6 millones de euros, en un cálculo que tenía en cuenta los ingresos obtenidos vía dividendo tras pagar en 2005 unos 209 millones de euros por las acciones. Las acciones fueron vendidas en 2014 y, si se excluye el cobro de dividendos -en el banco o en letras del Tesoro también hubiesen ofrecido cierta rentabilidad- las pérdidas totales habrían superado los 110 millones de euros.

Fue sin duda la operación más controvertida. Pero no la única que generó pérdidas. Carlos Couso, de Podemos, recordaba también otras empresas “de las que Sodena no sale porque ahora mismo no hay quien quiera comprar esta participación” y criticaba también las pérdidas generadas por Senda Viva, otra apuesta política, que se ha dejado ya unos 35 millones de euros.