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12-01-2017

Magnum amplía el plazo de su fondo

Expansión

El año recién acabado ha certificado un cambio de coyuntura en el entorno de recaudación de las gestoras españolas de capital riesgo para levantar nuevos vehículos. Los inversores han pasado de la exaltación a la cautela y han ralentizado la inyección de recursos en fondos con foco en España. Eso ha afectado a algunas de las principales entidades de private equity del mercado local. Entre ellas se encuentra la que gestionan Ángel Corcóstegui, Enrique de Leyva y Joao Talone: Magnum Capital Industrial Partners.

Magnum se ha visto forzada a retardar el cierre final de su segundo fondo, fijado en origen para 2016, varias veces durante ese periodo. Ahora, visto que las dificultades han obligado a posponer este hito al nuevo año, los responsables de la firma no prevén materializarlo hasta junio. ‘Antes del verano’, indican fuentes próximas a la entidad.

Magnum Capital inició en 2014 las tareas de fundraising para este vehículo (bautizado como Magnum II), con el objetivo de captar 500 millones, importe inferior a los casi 900 millones levantados en 2007 por su primer instrumento de la casa. En abril de 2015, alcanzó un primer cierre del fondo en 250 millones.

Pero, desde entonces, el contexto que rodea a la recaudación del capital riesgo español ha ido a peor, afectado por la inestabilidad política del año pasado y también por otras dudas de índole global, como las que ha generado la decisión de los británicos de abandonar la UE. ‘El Brexit ha frenado los compromisos de muchos inversores norteamericanos en fondos europeos, a la expectativa de ver cómo evolucionan las cosas’, explican las mismas fuentes. Algo que contrasta con la bonanza que vive la industria en otras geografías.

Repensando la estrategia. Las contrariedades que han provocado el retraso del fondo de Magnum también han tenido efectos parecidos en otros instrumentos de capital riesgo del mercado español, como los vehículos en fase de constitución de MCH o Black Toro Capital. En ninguno de estos casos se ha optado por sacrificar parte del importe de recaudación preestablecido para realizar el cierre final dentro del plazo previsto.

Pese a la adversidad, Magnum conserva su propósito de captación inicial. No obstante, podría modificar la estrategia para conseguir esta cantidad. Según admiten fuentes conocedoras del proceso, la entidad está valorando levantar un fondo específico para coinversiones, separado del vehículo principal, pero que se nutra de la misma bolsa.

Los inversores institucionales cada vez tienen mayor apetito por este tipo de transacciones de coinversión, en las que acompañan al fondo del que son proveedores de recursos aportando un monto adicional para hacerse con una participación directa en la empresa adquirida.

Si la gestora de Corcóstegui apuesta por crear un fondo exclusivo para estas operaciones, el objetivo de 500 millones (pensado solo para Magnum II) no mermaría, aunque quedaría repartido en dos instrumentos diferentes, dicen las fuentes.