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22-11-2009

¿Es momento de invertir en capital riesgo?

El Mundo / Leticia Beca

Históricamente los mejores momentos para invertir en private equity (capital riesgo) han sido los que corresponden a periodos de crisis con crecimientos económicos bajos, así como aquellos vividos tras fuertes correcciones de la Bolsa. En este sentido, la grave crisis de liquidez que estamos aún atravesando ha creado oportunidades extraordinarias en el segmento de inversiones orientadas al crédito. La ventaja principal de invertir en private equity en el entorno actual es la expectativa de rentabilidad, cuya media se sitúa un 11%, por encima a la de la Bolsa y con un riesgo similar. En esta crisis, el private equity, según Thomson Venture Xpert ha caído en dólares un 23,6% en 2008, sustancialmente menos que lo que ha caído la Bolsa en el mismo plazo: el MSCI World TR en dólares cayó un 40,3%. Este exceso de rentabilidad se consigue, por una parte, por la prima de iliquidez y, por otra, por la capacidad de los gestores de este segmento de encontrar las mejores oportunidades y realizar una gestión óptima de sus inversiones. La dificultad viene a la hora de decidir cómo y con quién invertir. Es fundamental tener en cuenta tres factores clave: en primer lugar, hay que diversificar por activos y estrategias según el momento del ciclo; en segundo lugar, es fundamental ir de la mano de los mejores gestores -un buen gestor de private equity supera a los buenos de Bolsa en más de un 40% de rentabilidad al año-; y, por último, es primordial no perder de vista el timing de entrada: en estas añadas bajistas se obtienen rentabilidades un 10% superiores a las de años de expansión económica, según Cambridges Associates.En este contexto de mercado, las inversiones orientadas al crédito, distressed (operaciones de crédito de empresas con dificultad de liquidez) y reestructuración de compañías siguen siendo muy atractivas, ya que el acceso al crédito está al alcance de muy pocos. Las oportunidades en deuda distressed surgen tras esta recesión global y crisis financiera, ya que la necesidad de reestructuración del capital de las compañías ha aumentado. Las emisiones agresivas de deuda de los últimos años harán que se incrementen los riesgos de impago bajo este segmento existen oportunidades en distressed que no siempre van relacionadas con un alto apalancamiento, se buscan buenas empresas con necesidades de liquidez o con cambios en la estructura de su capital o que estén en vías de transformación. En la deuda mezzanine (operaciones de deuda intermedia que da acceso a participar de los recursos propios de la compañía), el limitado acceso a la deuda subordinada ha creado oportunidades en este tipo de inversión para acceder al equity con múltiplos atractivos. La inversión en mezzanine tiene actualmente perspectivas de obtener retornos similares a la renta variable. Por último, las inversiones leverage buyout (posibilidad de comprar con apalancamiento una compañía) están más orientadas hacia la creación de valor mediante mejoras operativas y menor apalancamiento. Igual que al final de los años 80 y 90, 2009 y el 2010 serán años de desafíos, y sólo los mejores gestores podrán obtener los retornos realmente excepcionales que esperamos para quien invierta ahora en private equity. Como dice Warren Buffet: «En una crisis, la liquidez combinada con la valentía no tiene precio».Leticia Beca es Gestora de inversiones de Deutsche Bank Private Wealth Management.